
Dos hermanas que secuestraron a 13 niños, los obligaron a trabajar como carteristas y luego los asesinaron, están por convertirse en las primeras mujeres en ser ejecutadas en India. Renuka Shinde y Seema Gavil fueron sentenciadas a muerte en el 2001 por una serie de asesinatos contra niños, además del secuestro de 13 y el … Continued
Dos hermanas que secuestraron a 13 niños, los obligaron a trabajar como carteristas y luego los asesinaron, están por convertirse en las primeras mujeres en ser ejecutadas en India.
Renuka Shinde y Seema Gavil fueron sentenciadas a muerte en el 2001 por una serie de asesinatos contra niños, además del secuestro de 13 y el asesinato de 10 infantes, pero fueron encontradas culpables por matar a cinco. Trece años después de ser condenadas, finalmente serán ejecutadas después de que el presidente de India rechazara su última apelación.
“Astutamente ejecutaron sus planes de secuestrar a los niños y en el momento que dejaban de ser útiles, los mataban”, destacaron los jueces del caso.
Las mujeres, que se han convertido en las asesinas seriales más notorias de India, cuentan entre sus crímenes la muerte de un niño menor de dos años, que falleció después de que su cabeza fuera aplastada por un poste de electricidad.
Cuando comenzaron sus crímenes, ambas eran menores de edad, pues Seema Gavit tenía solo 15 años cuando mató a su primer víctiva, mientras su hermana mayor tenía 17. Su madre las educó como carteristas en Maharashtra, para después moverse entre Nashik, Kolhapur y Pune en su carrera como secuestradoras.
Su última víctima fue la hija de nueve años que su padre tuvo con su nueva esposa tras separarse de su madre Anjana. Tras el secuestro, fue la misma Anjana quien asesinó a la niña y abandonó su cuerpo en un campo. El secuestro levantó las sospechas de la madre de la niña, lo que llevó a la aprehensión de las mujeres.
Anjana murió en prisión antes del juicio, mientras las hijas mantuvieron su inocencia. Su abogado argumentó que fueron entregadas por el esposo de Renuka, que al principio confesó haber estado involucrado en los crímenes, para luego cambiar su historia, culpar y mostrar evidencia en contra de las dos hermanas a cambio de inmunidad.
Con información de The Telegraph