Entre quienes más padecen están los 10 millones de mexicanos que padecen de osteoporosis: no hay Ácido Risedrónico, el medicamento que la controla. Es por eso que aumentó el número de fracturas atendidas en el Instituto Nacional de Rehabilitación
abril 1, 2025
Ya ni en la Mañanera de su creación pueden esconder el desastre de López Obrador en la salud pública. “Hemos identificado 99 hospitales que no tienen ningún quirófano funcionando”, informó el director del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch.
Es el mismo IMSS-Bienestar del que Zoé Robledo, dijo que “es un legado y una hazaña que Andrés Manuel López Obrador deja al pueblo de México y a las nuevas generaciones”. Pues, ese IMSS-Bienestar ni quirófanos tiene. Porque se robaron el dinero.
¿Quién dirigió el IMSS-Bienestar con López Obrador? Alajandro Calderón Alipí, médico tabasqueño al que sacó del cargo para mandarlo como secretario de Salud en Tabasco, con el gobernador Javier May, exjefe del Tren Maya. Todo en la casa obradorista.
Sí, en Tabasco, donde el capo del cártel La Barredora era el jefe de la policía del actual jefe de Morena en el Senado, cuando fue gobernador del estado y dejó el cargo para ser el secretario de Gobernación y precandidato presidencial de López Obrador. De locos.
En el estado de López Obrador, el líder de La Barredora es Hernán Bermúdez Requena, titular de la secretaría de Seguridad Pública estatal durante el gobierno del hoy senador de Morena Adán Augusto López.
Mientras, el desastre de la salud no es sólo en carencia de quirófanos. El propio subsecretario admitió la crisis en distribución y abasto de medicamentos. Hay una veintena de medicinas faltantes en los centros oncológicos, según la organización Nariz Roja AC.
Desde hace más de un año no llegan a las farmacias del IMSS medicamentos esenciales, como la Insulina humana de acción inmediata NPH, Amlodipino, Liraglutida, Desmopresina, Levetiracetam y Atorvastatina, Celecoxib. Pero fata hasta Paracetamol.
A eso se suma que, en enero y febrero, disminuyeron en 283 mil millones de pesos los programas sociales, distribuidos a razón de seis mil pesos por familia, y que éstas tienen que gastar la mitad en medicina privada, porque el IMSS no garantiza sus necesidades.
Entre quienes más padecen están los 10 millones de mexicanos que padecen de osteoporosis: no hay Ácido Risedrónico, el medicamento que la controla. Es por eso que aumentó el número de fracturas atendidas en el Instituto Nacional de Rehabilitación.
La salud de los mexicanos, como todo cuando se trata de López Obrador, acabó reduciéndose al dinero:
–Gastó 219 mil millones en una Megafarmacia que no tiene medicamentos
–Gastó 412 millones en la vacuna Patria, y no hay vacuna Patria
–Gastó 40 mil millones en el INSABI, y ya no hay INSABI.
Lo que sí se sabe es que los mexicanos gastan la mitad de sus ingresos en su salud, porque la Salud no es gratuita, como les prometió López Obrador.
Y que los hospitales no tienen quirófano.