Divagar es lo suyo, pero pareció que ayer Trump, como experto jugador de póquer, fue particularmente zigzagueante y ambiguo, como para hacer creer que no ha decidido qué hacer con México y Canadá
Con su singular estilo, el Presidente de Estados Unidos Donald Trump, leyó la lista de países a los cuales cobrará aranceles, pero no mencionó a México y Canadá, sus socios del T-MEC y, como dijo el clásico del siglo pasado: “nos dejó en pascuas”.
Divagar es lo suyo, pero pareció que ayer Trump, como experto jugador de póquer, fue particularmente zigzagueante y ambiguo, como para hacer creer que no ha decidido qué hacer con México y Canadá.
Lúcidos economistas, empero, creen que el inquilino de la Casa Blanca – the art of the deal-, presionará, no asfixiará. Suponen que en Palacio no hay espacio para especulaciones y que, realistas, se preparan para eventuales negociaciones, sabedores que cada reunión será como un emocionante, pero desagradable paseo en la montaña rusa más veloz.
Reforma: a confesión de parte …
¿Por qué, siendo como es la Reforma Judicial, un hecho consumado y un mero trámite la elección de jueces, magistrados federales y estatales y de ministros de la Suprema Corte, algunos exégetas de “la revolución de las conciencias” cumplen con la consigna de justificarla?
Quizá es sólo propaganda, pero sus argumentos son falaces, pues, por ejemplo, aducen que, aludiendo a la Suprema Corte, que interpretan la Constitución las leyes, a su antojo, ignorando que la reforma de 1994 le dio el rango de Corte Constitucional.
Más falaz aún justificar la Reforma Judicial lopezobradorista porque era necesario asaltar ese último reducto de la oligarquía, cuando en los hechos el rencoroso asalto al Poder Judicial deja en la indefensión al ciudadano de a pie ante el poder de la Presidencia Imperial.
¿Habrá versión moderna de la Iniciativa Mérida?
Históricamente, por razones político electorales, se suprimió la cooperación bilateral para lucha contra el crimen que significaba la Iniciativa México a principios del pasado gobierno, pero no se reemplazó con ningún otro mecanismo.
Por el contrario, se ideologizó el trato con las agencias de seguridad de Estados Unidos, lo cual, por supuesto, las forzó a operar en la clandestinidad y luego el Gobierno de México hubo de fingir que no lo sabía, pues ya estaba comprometido al “abrazos no balazos”.
Las circunstancias han cambiado y desde octubre el nuevo Gobierno de la República combate a las bandas del crimen organizado, pero necesita ser bilateral, pues las bandas operan en México y en Estados Unidos. Llámenle como quieran, pero, ¿por qué no crear un mecanismo donde confluyan civiles y militares de ambos gobiernos para combatir a un enemigo común?
Notas en remolino
Miembros del gabinete presidencial estuvieron en el despacho presidencial de Palacio Nacional. Seguro hoy sabremos cómo lidiará México con el vendaval que viene del norte… Un refrescante giro. El subsecretario de Gobernación Arturo Medina recibió a representantes de algunos colectivos de madres buscadores… Por cierto, en Jalisco, las bandas del crimen organizado intentaron secuestrar a doña Teresa González, una madre buscadora, al no lograrlo la mataron … Lapidaria reflexión de John Kenneth Galbraith: “La pronta y conveniente adhesión al punto de vista de la mayoría nos protege del doloroso proceso de pensar” …