Las estimaciones de los expertos en votaciones indican que una persona tardará casi media hora en tachar la decena de boletas que, por demás, serán un jeroglífico, ya que los candidatos y candidatas aparecerán en forma de lista y numerados
marzo 31, 2025
El inicio de las campañas del poder judicial fueron el colmo del rastacuero: tortas, bebidas
Frutsi, acarreo. El final será que cada elector tendrá 11 boletas y tardará 20 minutos en votar. Todo esto será el cierre de la pinza de un semestre que inició difícil en México.
En febrero se perdieron más de 200 mil empleos, que equivalen a todos los empleos que fueron crearon en todo 2024; y el gobierno ejerció 144 mil millones de pesos menos en los programas sociales, según Hacienda.
La mitad de las exportaciones a EU ya enfrenta aranceles de 25 por ciento. Y la solución del gobierno es pedir prestado: en febrero de 2024 debía 15.45 billones de pesos; en febrero de 2025 debe 17.9 billones.
Con la mala economía, llega este despelote de la elección judicial, que convertirá a México en el segundo país, junto a Bolivia, en elegir a los jueces con una lista hecha por el gobierno y que responden al gobierno: más poder al poder.
Mal saldrá esta improvisación mayúscula. Sólo votarán las personas que el gobierno lleve, acarreadas y pagándole un estímulo económico, y la alimentación del día, con base en tortas y bebidas
Frutsi.
El nivel de la campaña se vio ayer. La candidata Loreta Ortiz dio: “Soy una chulada de mujer, a mis 70 años no estoy nada mal”. Después de eso se puede esperar cualquier desaguisado.
Es una elección condenada por la falta de credibilidad, porque es la única en México desde 1990 cuyos votos no serán contados por los ciudadanos, pues el INE sustituyó a éstos por juntas distritales seleccionadas a ojo de buen cubero.
Las estimaciones de los expertos en votaciones indican que una persona tardará casi media hora en tachar la decena de boletas que, por demás, serán un jeroglífico, ya que los candidatos y candidatas aparecerán en forma de lista y numerados.
Menos credibilidad tendrá la elección, pues el INE se recortó a sí mismo siete mil millones de pesos para hacerla; y su presidenta, Guadalupe Taddei, a lo que se dedica es a meter a su familia a cargos públicos a puestos y se apresta a hacerlo en el poder judicial.
Al enrarecimiento del arranque del año se incorpora la influencia de la CNTE en las decisiones del gobierno. Este grupo de insurgencia urbana, que eso es la CNTE, ya consiguió que la presidenta cediera ante sus protestas y frenara la edad de retiro.
La CNTE se confirma así como el grupo de vándalos que maniata la política nacional desde que gobierna la 4T. Ya, antes, recibió la rectoría de la educación para decidir el ingreso, promoción y permanencia de los maestros en el sistema educativo.
Es un coctel explosivo.