En el sexenio que se barrió la corrupción de arriba para abajo y se sacaba el pañuelito blanco para recordarlo, hay dos casos que demuestran lo contrario por sus dudosos manejos económicos
ALEJANDRO GERTZ MANERO,
FISCAL GENERAL DE LA REPÚBLICA:
Simulación: disfraz, fingimiento,
engaño, hipocresía.
Diccionario de la RAE
En el sexenio que se barrió la corrupción de arriba para abajo y se sacaba el pañuelito blanco para recordarlo, hay dos casos que demuestran lo contrario por sus dudosos manejos económicos, según nos revela Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) en dos de sus investigaciones recientes.
Desde 2019, la Unidad de Inteligencia Financiera se planteó como objetivo recuperar los dineros mal habidos por Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública. De hecho, la UIF presentó una denuncia ante la Fiscalía a su cargo doctor Gertz, aduciendo que dicha fortuna provenía de sobornos del narcotráfico. Para fines de ese año, García Luna fue arrestado en Miami y, finalmente, condenado a 38 años de prisión.
Para la UIF el asunto no paró ahí, pues se decidió a investigar y eventualmente recuperar otra parte de la fortuna de García Luna, pero que en este caso tendría como origen una red de corrupción por contratos concedidos de 2009 a 2018 a las empresas Nunvav Inc., Nunvav Technologies Inc. y Nice Systems Ltd., propiedad de la familia Weinberg. Dichas empresas recibieron del CISEN y del el Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social la friolera de 30 contratos por 630 millones de dólares, cuya solidez legal es dudosa. Cabe recordar que García Luna tenía amplia influencia en ambas dependencias gubernamentales.
Pero en este entramado aparece un nuevo personaje: la señora Julia Abadlá Lemus, pareja de Manuel Bartlett, ex director de la CFE, exdiputado, exsenador y muchos otros ex. Resulta que desde hace décadas Abdalá es amiga muy cercana de la esposa de Moisés Weinberg y este último los es también de García Luna.
De lo que revela la investigación de MCCI lo interesante acualmente es que “Julia Elena Abdalá Lemus recibió en sus cuentas bancarias depósitos por 4.5 millones de dólares, equivalentes a 120 millones de pesos actuales, de miembros de la familia Weinberg, considerados por las autoridades federales como los prestanombres y principales cómplices de Genaro García Luna en los delitos de peculado y operaciones con recursos de procedencia ilícita”.
Los depósitos ocurrieron al mismo tiempo en que las empresas de Weinberg fueron beneficiadas; sin embargo, el reporte de MCCI no revela los motivos para que doña Julia recibiera tan generosos depósitos, algunos de ellos en paraísos fiscales; supongo que eso le corresponderá a la FGR.
Ahora pasemos al segundo caso.
En 2018, la petrolera multinacional Paragon Offshore Limited se delcaró en quiebra, razón que la llevó a vender sus acciones a Borr Drilling Limited, contratista de perforación petrolera a nivel internacional. El quid del asunto es que en ese entonces Paragon tenía un adeudo con el SAT por 17 mil millones de pesos y, curiosamente, no se le cobró a la nueva propietaria, Borr Drilling.
Para aderezar más el asunto, Borr decidió participar con acciones en tres empresas -OPEX, Perforadora Profesional Akal-1 y PERFOMEX-, las cuales fueron creadas al parejo del inicio del sexenio lopezobradorista; en todas ellas también tiene acciones la familia Miguel Bejos, nombre que usted señor fiscal debe mantener presente.
Recordará usted, doctor Gertz, que don Andrés Manuel hizo casi una cruzada de cobrar impuestos a los grandes contribuyentes y prohibir las condonaciones. Sin embargo, en tan solo el mes transcurrido del 30 de septiembre al 31 de octubre de 2019, el SAT canceló “por insolvencia” los adeudos fiscales por 17 mil millones de Paragon.
Tal insolvencia no afectó los negocios de la familia Miguel Bejos, porque su empresa OPEX obtuvo contratos por 36 mil millones de pesos de 2019 a 2022. “Un reporte presentado por Pemex en la conferencia mañanera del 9 de febrero del 2022, ya ubicaba desde entonces a OPEX Perforadora y a Perforadora Profesional Akal-I entre los principales proveedores de Pemex Exploración y Producción en ese sexenio”.
Los contratos y los negocios de la familia Miguel Bejos no paran ahí en las empresas en las que participan. Helioservicio fue objeto de un contrato por más de 10 mil millones de pesos y por ahí también anda otro contrato por 10 mil millones de pesos para la firma Servicio Integral Técnico de Aeronaves.
Algo similar ocurrió con otra empresa con intereses de los Miguel Bejos; me refiero a la constructora Mota Engil. Esta última “recibió adjudicaciones por más de 17 mil 418.5 millones de pesos como parte del proyecto del Tren Maya”, concretamente para el primer tramo.
Para que nos entendamos, las empresas de la familia Miguel Bejos fueron los mayores contratistas del sexenio pasado, incluso por encima de las firmas del Grupo Carso de Carlos Slim.
Me temo, doctor Gertz Manero, que la escoba para barrer la corrupción se quedó escondida tras alguna puerta de Palacio Nacional. Ojalá usted la pueda encontrar, porque ya estamos hartos de simulaciones.
Con la colaboración de Upa Ruiz
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