Durante el primer semestre la tasa de ocupación hotelera en Cuba registró un descenso anual de siete puntos porcentuales 21.5 %
El sector turístico en Cuba, otrora joya de la corona de la economía del país, confirmó en 2025 su crisis al cerrar con su peor registro de viajeros internacionales desde 2002 (1.8 millones), sin contar los años del Covid-19.
La cifra no llega como sorpresa -en el primer semestre, la tasa de ocupación hotelera registró un descenso anual de siete puntos porcentuales (21.5 %)- pero sí confirma la caída en picado del turismo en los últimos siete años.
El descenso comenzó en 2018, cuando la isla alcanzó su récord histórico de turistas: 4.7 millones en un ejercicio. Cuba venía de los años del “deshielo” con los Estados Unidos del presidente Barack Obama.
Después llegaron las medidas de su sucesor, Donald Trump, durante su primer mandato. A las sanciones se le sumó la grave crisis económica y energética que sufre el país -y que repercute en los servicios y la experiencia- y el recorte de rutas aéreas.
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En diciembre, en plena temporada alta, llegaron a la isla 180 mil 944 viajeros internacionales, el peor registro desde al menos 2022, aun con la pandemia.
Canadá, con 754 mil 010 personas, y Rusia, con 131 mil 882, fueron los dos principales mercados emisores de visitantes, de acuerdo al informe de la oficina estatal de estadísticas, pero con caídas interanuales del 12.4 y del 29 %, respectivamente.
Les siguieron Estados Unidos (110 mil 005), México (56 mil 438), Argentina (49 mil 428), España (46 mil 489) y Francia (36 mil 884). Todos los principales emisores registraron retrocesos porcentuales de dos dígitos salvo crecimiento de viajeros de Argentina (13.6 %) y Colombia (8.0 %).
Los viajes a la isla de la comunidad cubana en el exterior también se redujeron sensiblemente, con una caída del 22.6 %, según la ONEI.
Inversión en hoteles
A pesar de encadenar años con malos números, el Gobierno ha redoblado su apuesta por el sector, al asegurar que este sería una palanca para salir de la crisis económica.
El turismo es fundamental para los planes de recuperación del Ejecutivo cubano por su aporte al producto interno bruto (PIB) y por la entrada de divisas que representa, que habitualmente figura entre las más importantes, junto con los servicios profesionales y las remesas.
Esa apuesta ha sido coronada con el desembolso estatal en la construcción de hoteles de lujo en detrimento de otras áreas como la Sanidad o la Educación, algo que se ha ganado las críticas de expertos y disidentes.
Solo en 2024, las inversiones estatales en hoteles concentraron casi el 40 % del total y 11 veces más que Sanidad y Educación juntos.
Para expertos como el economista cubano José Luis Perelló la estrategia gubernamental no es “un plan de desarrollo turístico”, sino un “plan de inversión hotelera” enfocado en lo “inmobiliario”.
El Gobierno cubano confirmó a finales del año pasado que empezará a alquilar algunos hoteles a las cadenas internacionales. Antes de esa medida, las grandes cadenas solo podían encargarse de la gestión de los hoteles, todos de propiedad estatal.
La decisión supuso un cambio de paradigma en un sector que hasta ahora había controlado férreamente el Estado cubano a través del Ministerio de Turismo y de distintas empresas del consorcio empresarial GAESA, en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
Alertas de viaje
En 2025 la isla también sufrió un duro golpe de imagen como destino por la epidemia de chikunguña y dengue, el Gobierno reconoció en noviembre la situación, aunque los casos comenzaron a dispararse desde el verano.
Países como Estados Unidos, Canadá y España –todos incluidos entre los principales emisores de turistas de La Habana– actualizaron sus alertas de viaje al país caribeño por los altos niveles de contagios de ese par de enfermedades, transmitidas por la picadura del mosquito aedes aegypti.
Según la Organización Panamericana de Salud (OPS), que se nutre de datos oficiales, en 2025 un total 65 cubanos han muerto por la crisis sanitaria (más de la mitad, menores de edad) y un total de 81 mil 909 se han infectado.
En días recientes, Argentina sugirió a sus nacionales no viajar a Cuba por el “deterioro de las condiciones de vida” con “faltantes de combustible, incluso en zonas turísticas, interrupciones prolongadas del suministro eléctrico, afectaciones en el acceso al agua corriente y escasez de alimentos y medicamentos”.
Con información de EFE.