El New START era el último tratado de control de armas atómicas que quedaba en vigor entre estados Unidos y Rusia
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó en claro que quiere “un tratado nuevo, mejorado y modernizado” que sustituya al New START, el pacto de control de arsenales nucleares que Washington tenía con Rusia y que expiró el jueves 5 de febrero de 2026.
En lugar de prorrogar el tratado ‘New START’ (un acuerdo mal negociado por Estados Unidos que, ante todo, está siendo violado flagrantemente), deberíamos encargar a nuestros expertos nucleares que trabajen en un tratado nuevo, mejorado y modernizado que pueda perdurar en el futuro”, escribió Trump en un mensaje en su red social Truth Social.
Tanto Trump como miembros de su Gobierno han optado por ignorar hasta el momento las ofertas de Rusia para negociar un nuevo tratado (New START se firmó en 2010 y no podía extenderse más).
New START, rubricado por el expresidente demócrata Barack Obama, era el último tratado de control de armas atómicas que quedaba en vigor entre las dos mayores potencias nucleares del globo.
El propio Trump ha dicho públicamente que le parecen bien las limitaciones que impone este acuerdo, que afecta a armas nucleares de largo alcance y obliga a que ni Moscú ni Washington tengan en condición operativa más de 1.550 cabezas atómicas y 700 misiles para lanzarlas, pero ha dicho que le interesa un nuevo pacto que incluya a China, cuyo arsenal, aunque inferior en volumen, está creciendo y sofisticándose.
El republicano añadió en su mensaje de hoy que “EE.UU. es el país más poderoso del mundo” y que él ha reconstruido “por completo” las fuerzas armadas durante sus dos mandatos, incluyendo el desarrollo de “nuevas armas nucleares y muchas otras modernizadas”.
Destacó también la creación de la Fuerza Espacial, que desde su primera estadía en la Casa Blanca se convirtió en uno de las ocho ramas de las Fuerzas Armadas estadounidenses, y aseguró que él ha “evitado que estallaran guerras nucleares en el mundo entre Pakistán e India, Irán e Israel, y Rusia y Ucrania”.
La Fuerza Espacial es uno de los organismos encargados del proyecto “Cúpula dorada”, un complejo sistema que el Gobierno Trump quiere desarrollar para interceptar misiles intercontinentales en la órbita baja terrestre.
Aunque la propia viabilidad de este escudo está en duda, muchos expertos advierten del peligro para la carrera armamentística que podría suponer que Washington lograra desplegar un sistema capaz de romper con la llamada “vulnerabilidad mutua” que actualmente existe entre potencias nucleares.
Con información de EFE