Estas son las noticias más importantes de América Latina y el mundo a las cuales poner atención este viernes 6 de febrero
Radar LATAM 360 comparte las 5 principales noticias de América Latina y las 3 claves del tablero global seleccionadas para hoy, viernes 6 de febrero de 2026.
América Latina
- Colombia | La izquierda entra en zona de alto riesgo político rumbo a la primera vuelta
La izquierda colombiana entra en una zona de alto riesgo político tras la decisión del CNE de dejar por fuera de la consulta interpartidista al senador Iván Cepeda y, en paralelo, habilitar la participación del exalcalde Daniel Quintero, reconfigurando el tablero del progresismo que busca continuidad tras el gobierno de Gustavo Petro. Cepeda anunció que se retirará de la consulta del 8 de marzo de 2026 y competiría directo en primera vuelta, mientras el Pacto Histórico cerró filas con él y llamó a no votar por otros aspirantes en esa consulta. Pero Roy Barreras insiste en permanecer, defendiendo que la consulta permite ampliar apoyos hacia el centro y el liberalismo, lo que abre el escenario más indeseado para el progresismo: dos candidaturas en primera vuelta y un voto dividido que podría impedirle llegar al balotaje. La disputa se agravó por denuncias de arbitrariedad y por el trasfondo legal: la normativa contempla multas a quienes ganen una consulta y luego no concurran a primera vuelta (y puede extender sanciones a campañas beneficiadas por adhesiones), añadiendo incertidumbre a la estrategia de mantener la consulta sin Cepeda. Con el plazo de definiciones venciendo hoy 6 de febrero, el progresismo enfrenta una decisión crítica: unidad rápida para evitar el “split” electoral o una interna que, de prolongarse, puede terminar entregando ventaja estratégica a las consultas de derecha y centro.
2. Cuba | Crisis de combustible “apocalíptica”: apagones, colapso del transporte y más austeridad
Cuba atraviesa un deterioro acelerado por la escasez de combustible: sin recibir gasolina desde diciembre, con apagones masivos (en La Habana se reportan cortes de 12 a 14 horas diarias) y un transporte urbano al límite, el costo social se intensifica.
El Gobierno, con Miguel Díaz-Canel al frente, pidió “sacrificios” y “creatividad” y dijo estar dispuesto a un diálogo con EE UU “sin presiones”, pero sin anunciar medidas concretas, lo que alimentó la sensación de incertidumbre y hartazgo ciudadano. En la calle, la crisis se traduce en colas de 12–15 horas para comprar combustible con topes (por ejemplo, 40 litros) y con venta en dólares en estaciones estatales, empujando a muchos al mercado informal, donde el precio del litro se dispara. La Universidad de La Habana ya activó contingencias reduciendo presencialidad, mientras trabajadores describen jornadas completas sin electricidad entre hogar y trabajo. El relato dominante en la población combina temor, agotamiento y desconfianza: ante el anuncio implícito de ajustes, muchos se preparan con acopio básico.
En suma: una “tormenta perfecta” de energía, movilidad, precios y desgaste de legitimidad que amenaza con profundizar la inestabilidad cotidiana en las próximas semanas.
3. Brasil/Venezuela | Lula pone el foco en “fortalecer la democracia” y prepara conversación con Trump
Luiz Inácio Lula da Silva reafirmó que, frente al escenario venezolano, su prioridad no es el retorno de Nicolás Maduro tras su captura por EE UU, sino “fortalecer la democracia” y que sean los propios venezolanos quienes resuelvan su crisis política, incluyendo si habrá o no elecciones convocadas por Delcy Rodríguez. En su enfoque, el nudo está en las condiciones para que la democracia sea respetada y en la dimensión humanitaria: el regreso de millones de migrantes y la mejora de vida de la población. En paralelo, Lula adelantó que volverá sobre el tema en marzo, cuando viaje a Washington para reunirse con Donald Trump: dijo que no hay temas vedados, salvo la soberanía de Brasil, y enmarcó el encuentro como un diálogo entre líderes de “las dos mayores democracias de Occidente”. El mensaje combina pragmatismo regional (desescalar tensiones, sostener la idea de América Latina como “zona de paz”) con la búsqueda de recomponer o estabilizar la relación bilateral con EE UU en un año marcado por fricciones comerciales y políticas.
4. Venezuela | Capriles y un sector opositor aceptan diálogo con Delcy Rodríguez: amnistía como “test” inicial
Un sector de la oposición venezolana, con Henrique Capriles como figura central, informó que aceptó la invitación del Gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez para iniciar un proceso de diálogo sobre la crisis del país, en un clima de heridas políticas abiertas y desconfianza acumulada. El grupo —integrado por partidos más pequeños y con firmas como la del diputado Stalin González— sostuvo que participar no es cómodo, pero lo asumen “con responsabilidad” y subrayó que el diálogo solo tiene sentido si produce acuerdos reales, con respeto al pluralismo y el fin de prácticas asociadas a persecución y presos políticos. En ese marco, plantearon que un “buen comienzo” sería una ley de amnistía (anunciada previamente por el oficialismo), aunque se desconocen detalles, alcance y condiciones. El movimiento abre un doble escenario: por un lado, una vía para descomprimir tensiones y explorar reglas mínimas; por otro, el riesgo de que el proceso quede en un gesto simbólico o agrave la fragmentación opositora si no se traduce en garantías verificables.
5. Argentina | Milei crea una “Oficina de Respuesta Oficial”: choque frontal con la prensa y alerta por libertad de expresión
El Gobierno de Javier Milei lanzó una Oficina de Respuesta Oficial para “desenmascarar mentiras y operaciones de los medios”, una iniciativa que se inscribe en su confrontación sostenida con el periodismo y que ya generó críticas por el riesgo de que el Estado se erija como “tribunal de la verdad”. La oficina depende de la Secretaría de Comunicación y quedó a cargo de Juan Pablo Carreira; debutó desmintiendo una nota sobre políticas sociales y luego respondió a denuncias vinculadas al Hospital Garrahan. El contexto es clave: Human Rights Watch advirtió recientemente sobre el uso de una retórica hostil desde el oficialismo para estigmatizar a periodistas, mientras organizaciones como FOPEA rechazaron la creación de la oficina por sus implicancias institucionales. Para analistas del sector, el problema no es que el Estado comunique, sino el marco: opacidad creciente, reglas que limitan obligaciones de información pública, tensiones con estatutos profesionales y un clima de hostigamiento que se expande en redes. En términos de gobernanza democrática, el episodio refuerza una pregunta de fondo: si se trata de una herramienta de transparencia o de un dispositivo de disciplinamiento simbólico en una batalla cultural ya instalada.
Tablero global
1. EE.UU./Irán | Negociaciones en Omán bajo máxima tensión: misiles y aliados regionales en disputa
Estados Unidos e Irán iniciaron en Mascate (Omán) negociaciones indirectas en un clima de confrontación: despliegue militar estadounidense en la región, amenazas previas de Trump y un antecedente pesado —bombardeos de EE UU e Israel en junio pasado sobre instalaciones nucleares iraníes— que condiciona la confianza. Teherán insiste en limitar la discusión a lo nuclear y al levantamiento de sanciones, mientras Washington (según declaraciones de Marco Rubio) exige incluir también misiles balísticos, apoyo iraní a grupos armados en la región y hasta el tratamiento interno de protestas. Circulan propuestas de mediación que contemplan pausa en el enriquecimiento, transferencia de material enriquecido y compromisos regionales, a cambio de garantías como un acuerdo de no agresión; sin embargo, el ala dura iraní exhibe músculo (incluida la difusión de pruebas de un nuevo misil) y también hubo fricciones por el formato del diálogo. En síntesis: conversaciones necesarias pero con “líneas rojas” amplias y una arquitectura de seguridad regional altamente inflamable.
2. EE.UU./África/China | Washington abre ofensiva por minerales críticos: bloque comercial vs. dominio chino
La administración Trump busca reposicionarse en la competencia por minerales críticos con una propuesta de bloque comercial que estabilice precios y cadenas de suministro, apuntando explícitamente a contrarrestar el peso de China. En una reunión con más de 40 países, el vicepresidente J. D. Vance planteó mecanismos de “pisos de precios” y referencias por etapa productiva; para varios países africanos (como RDC, Kenia, Guinea-Conakry y Marruecos) la oportunidad es condicional: abrirse a inversión estadounidense, pero con la exigencia de industrializar, crear empleo y obtener transferencia tecnológica para dejar de ser simples proveedores. El dilema es estructural: África concentra recursos clave (cobalto, bauxita, cobre, fosfatos), pero enfrenta cuellos de botella para capturar valor (energía insuficiente, formación técnica, infraestructura y gobernanza). La competencia geoeconómica se traslada al terreno del desarrollo: ¿nuevo extractivismo con distinto socio o verdadero salto en cadenas de valor? La respuesta dependerá menos de cumbres y más de capacidad estatal, integración regional y reglas de juego exigibles.
3. China y EE.UU.| Puertos del Canal de Panamá: Beijing amenaza “alto precio” y el Canal se vuelve prueba de poder
La tensión entre China y Panamá y la presión de EEUU sobre este último país vuelve a escalar, tras el fallo de la Corte Suprema de justicia panameña que declaró inconstitucional la concesión de una empresa respaldada por Hong Kong (CK Hutchison) para operar dos terminales estratégicas en el Canal. Beijing respondió con un tono inusualmente duro, acusando hegemonía de los EEUU y advirtiendo que Panamá pagará un “alto precio político y económico” si no revierte el rumbo, en un momento en que la Casa Blanca intensifica su estrategia para expulsar influencia china de activos sensibles del hemisferio. El episodio condensa tres capas: la presión de Washington (con la narrativa de “recuperar” el Canal), la necesidad de Panamá de sostener seguridad jurídica y soberanía regulatoria, y el cálculo de Beijing sobre represalias económicas versus el costo reputacional de aparecer como potencia coercitiva. Con el acuerdo de venta de activos portuarios a un consorcio liderado por BlackRock aparentemente estancado y con arbitraje iniciado por la filial local, el caso se convierte en un test de hasta dónde llega la influencia china y cuán “reversible” es en la práctica debido a la presión de EEUU.
Resumiendo: Decisiones como la de Panamá probablemente reforzarán la visión de Trump de que la influencia china en el hemisferio es reversible, alentando nuevos desafíos en lugares donde se puede ejercer presión legal, política o regulatoria.