
El politólogo Daniel Zovatto enlista las oportunidades y amenazas en América Latina tras los aranceles anunciados por EE.UU.
Impacto relativo menor, pero no irrelevante. El anuncio de aranceles generalizados por parte de Estados Unidos afectó relativamente menos a América Latina debido a la fórmula utilizada, basada en balanzas comerciales. Esto evitó un castigo más severo para países con relaciones más equilibradas.
No hubo negociación ni ponderación política: la región fue tratada como un bloque sin distinciones: todos los países un 10 por ciento. Las únicas excepciones: Venezuela con un arancel de 15 % y Nicaragua de 18 por ciento. México un caso diferente por ser parte del T-MEC.
Oportunidades:
- Desvío de comercio: La imposición de tarifas más altas a grandes socios como China, India o la UE abre una ventana para que países latinoamericanos coloquen más productos en el mercado estadounidense. Sectores con alta competitividad relativa —agroindustria, alimentos, minería— podrían beneficiarse.
- Mayor presencia en cadenas de valor: Las empresas norteamericanas buscarán reconfigurar sus cadenas de suministro. Algunos países de América Latina puede posicionarse como proveedor confiable y cercano.
Amenazas:
- Caída de precios de los commodities: Un escenario global de estanflación (estancamiento con inflación) afectaría severamente a Sudamérica, donde los ingresos fiscales y la estabilidad externa dependen en gran medida de los precios internacionales.
- Reducción de la demanda global: El impacto de los aranceles sobre Asia y Europa puede traducirse en una menor demanda externa para los productos latinoamericanos, afectando especialmente a países exportadores de manufacturas o bienes intermedios.
- Guerra de monedas: La devaluación del euro y el yuan frente a un dólar debilitado podría llevar a una competencia feroz por mercados externos. Esto afectaría a los países emergentes, que verían caer su competitividad relativa y podrían enfrentar flujos financieros volátiles.
Temas a seguir con atención:
- Reacciones internas en EE. UU.: La posición del Congreso y, especialmente, de la Reserva Federal, será clave. La Fed enfrenta un dilema entre controlar la inflación o sostener el crecimiento.
- Respuesta de Europa y Asia: Habrá que observar si optan por represalias comerciales o por buscar una negociación multilateral. Ambos caminos tienen impactos distintos para la región.
- Dimensión monetaria: Si el conflicto escala a una guerra de divisas, los países latinoamericanos deberán evaluar cómo proteger sus monedas y evitar salidas de capitales.
Reflexión final:
América Latina enfrenta un escenario complejo, con desafíos y amenazas pero también oportunidades. El éxito dependerá de su capacidad para reaccionar con agilidad, posicionarse estratégicamente en cadenas de suministro globales y diversificar sus mercados, todo mientras protege su estabilidad macroeconómica.