Antes de coronarse campeón con los Seattle Seahawks en el Super Bowl XL, el linebacker Derick Hall tuvo que luchar por su vida
Antes de vestir el jersey de los Seattle Seahawks y convertirse convertirse en campeón del Super Bowl XL, la batalla más difícil del linebacker Derick Hall no fue en un emparrillado de la NFL, sino por su propio aliento.
Derick Hall vs Will Campbell 👀pic.twitter.com/SCLeThgb1b
— PFF (@PFF) February 8, 2026
Nacido de forma a las 23 semanas y con un peso que apenas rozaba los 900 gramos, Hall llegó al mundo en silencio, sin latido y con un diagnóstico médico que sentenciaba su destino: solo tenía un 1 por ciento de probabilidad de sobrevivir.
Lo que para la ciencia era una causa perdida, se convirtió en el inicio de un “milagro” que hoy camina con 115 kilos de músculo y determinación, demostrando que la voluntad puede vencer cualquier estadística médica.
Un nacimiento prematuro
Derick nació el 19 de marzo de 2001, con apenas 23 semanas y media de gestación (casi cuatro meses antes de lo previsto).
Al momento de nacer, pesaba solo 935 gramos (2 libras y 1 onza) y, según los informes médicos y el testimonio de su madre, Stacy Gooden-Crandle, el bebé nació sin latido cardíaco detectable.
🚨AMAZING STORY🚨
Seattle #Seahawks pass rusher Derick Hall was born at 23 weeks with no heartbeat and his doctors told his mother he only had a 1% chance of surviving.
Hall’s mother refused to take him off life support and he just had a SACK in the Super Bowl.
Unbelievable. pic.twitter.com/2TxIh88hy5
— MLFootball (@MLFootball) February 9, 2026
“Desde el primer día ella nunca se rindió. Los médicos me daban por muerto y ella no. Eso es amor de madre”, afirmó en entrevista para ESPN.
La lucha por la vida
Durante su infancia, las secuelas fueron constantes; padeció asma severa que lo obligaba a usar inhaladores de manera frecuente.
De hecho, comenzó a jugar futbol americano a los cuatro años en parte para fortalecer sus pulmones, aunque inicialmente solo podía participar en unas pocas jugadas antes de necesitar descanso y tratamiento médico.
Del hospital al éxito profesional
A pesar de los obstáculos físicos iniciales, Hall se convirtió en una estrella deportiva en la preparatoria de Gulfport y posteriormente en un capitán destacado de los Auburn Tigers del futbol colegial, donde acumuló 19.5 capturas de mariscal de campo (sacks).
Hoy, con una estatura de 1.90 metros y más de 115 kilos de peso, Hall utiliza su plataforma para ayudar a otros. A través de su “Derick Hall One Percent Foundation“, el jugador recauda fondos para apoyar a familias con bebés prematuros y combatir la inseguridad alimentaria, recordando siempre el porcentaje de esperanza que le permitió sobrevivir.
“Solo el 1% de las personas llega a jugar en la NFL. Yo tuve 1% de chances de vivir. Esa es la definición de superar la adversidad”, reflexionó.
Derick Hall se coronó en campeón del Super Bowl XL con los Seattle Seahawks, al derrotar por marcador de 29-13 a los News England Patriots en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, el domingo 8 de febrero de 2026.
Con información de López-Dóriga Digital