Guadalajara trata de regresar a la normalidad “poco a poco y con algo de temor” tras la violencia por la muerte del ‘Mencho’
Guadalajara, la tercera urbe más grande de México y una de las sedes del próximo Mundial 2026, trata de regresar a la normalidad “poco a poco y con algo de temor“, luego de tres días con negocios y actividades públicas en suspenso por la ola de violencia desatada después del operativo militar en el que fue abatido Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias el Mencho“, en un pequeño pueblo al sur de la ciudad.
“Se está mejorando todo, poco a poco, pero tenemos todavía algo de temor. Con prevención, porque todo puede pasar de la noche a la mañana. Sí, fue mucho pánico la verdad”, explicó a EFE Rubén Valadés, comerciante de la capital de Jalisco.
“Al momento, se ve más tranquilo, sí se ven las calles un poco solas. Ya empiezan a retomar labores, ya se ve más gente en la calle. Se ha notado en las colonias (barrios) ya más flujo de gente”, agregó Valadés.
Guadalajara, con más de cinco millones de habitantes, se convirtió en una ciudad fantasma el domingo 22 de febrero tras el operativo militar que derió en la muerte de Oseguera Cervantes, considerado el narcotraficante más poderoso de México.
El Mencho fue abatido por fuerzas militares en un exclusivo complejo residencial en Tapalpa, un pequeño pueblo ubicado a130 kilómetros al sur de Guadalajara.
La muerte del líder del CJNG desató una ola de violencia en gran parte del país, con bloqueos, cancelación de vuelos, incendios de vehículos y negocios, así como enfrentamientos con autoridades, que causaron la muerte de 25 militares y más de 30 miembros del grupo narcotraficante.
Como consecuencia, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, decretó el Código Rojo en todo el estado el domingo, lo que implicó el cierre completo de los negocios y la suspensión de las actividades públicas y presenciales, como las clases de educación básica y superior.
Jalisco reconoce “horas críticas”
Finalmente, Lemus anunció la víspera que este miércoles se retomaría la normalidad completa en el estado, tras reconocer que se vivieron “horas críticas”.
No obstante, y aunque los habitantes de Guadalajara reconocieron las señales de normalidad, las dudas eran palpables durante un recorrido de EFE por la ciudad.
Así lo indicó Felipe Flores, barbero de una popular colonia, al afirmar que “ya se tranquilizó un poco las cosas” y remarcar que hay “más dinamismo, más gente en las calles”.
“La gente con todo y el miedo se decidieron a abrir sus negocios porque la economía no espera. La renta, la luz no esperan”, remarcó Flores.
No hay riesgo para el Mundial 2026
La violencia desatada por la muerte del líder del CJNG ha generado preocupación en Jalisco ya que será una de las sedes del Mundial 2026, donde acogerá a cuatro partidos, entre ellos el España-Uruguay, uno de los más atractivos de la primera fase, el 26 de junio.
Lemus aseguró que no hay riesgo de que México pierda ninguna de las tres sedes del Mundial 2026 como consecuencia de la violencia desatada en el país.
“Hay mucha información falsa; algunos medios la han tomado, pero la propia presidenta Claudia Sheimbaum lo acaba de anunciar; no hay absolutamente ningún riesgo para México de perder ninguna de las tres sedes del Mundial”, dijo Lemus al anunciar el levantamiento del Código Rojo.
El gobernador de Jalisco explicó que hubo un encuentro con las oficinas de la FIFA en México y el organismo rector del futbol mundial no tiene ninguna intención de quitar la sede a México, que organizará cinco partidos en el Estadio Azteca, cuatro en Guadalajara y cuatro en Monterrey.
Con información de EFE