Pobres a perpetuidad, pobres invisibles, pobres de toda pobreza oficial, pobres ignorados, pobres que prueban que los programas asistenciales sirven para nombrar el rancho en Palenque…
La estadística es oficial. Responsabilidad del gobierno de la “Cuarta Transformación” donde se nos repite que primero son los pobres.
Los programas sociales, becas, pensiones, apoyos institucionales, ayudas del gobierno han fracasado en la frontera Sur, según cifras de la Secretaria de Bienestar federal.
Con la medición de la pobreza que incluye índices de acceso a la salud y a la educación, en la Frontera Sur, colindancia con Belice, municipio de Othón P. Blanco que incluye a la capital Chetumal, en los últimos dos años no ha habido ningún avance para combatir la pobreza que en 2023 sumaba al 43.8 por ciento de la población.
Lo que equivale a 105 190 personas.
En 2025 este número no ha cambiado sino en tres personas, hoy son 105 193 personas quienes están en situación de pobreza.
A los que debemos sumar a 23 mil 274 personas que padecen pobreza extrema, lo que conforma el 9.7 por ciento del total de habitantes.
Por último, hay que agregar que el 34 por ciento de su población sufre “pobreza moderada”.
Es decir, casi todos (87.5 por ciento del total de habitantes) son pobres en esta frontera, en este municipio, pobres a perpetuidad.
¿Para que han servido los programas sociales?
Sobre todo, para qué han servido los discursos populistas de las autoridades, federales y estatales.
Dos años sin cambio en el número de pobres, vaya fracaso. De la gobernadora que presume los logros del Norte del Estado, que contabiliza los aviones que despegan del aeropuerto de Cancún, que cacarea ser “humanista”.
¿Por qué sucede esto? ¿Es una realidad común a otras partes del país?
La Frontera Sur ha estado en el olvido desde hace muchos años. No existen industrias, el comercio es mínimo, no hay empleo, el poco turismo que llega lo hace rumbo a Bacalar, el Tren Maya no tiene pasajeros, el número de habitantes suele decrecer, no hay apoyos para pequeños negocios, la siembra de la caña ha dejado de ser redituable, entre otros.
A eso hay que agregar el aumento en la inseguridad, la violencia, el narcomenudeo.
El Fiscal, el titular de Seguridad vienen de otros Estados. Las autoridades estatales no suelen vivir en Chetumal, la presidenta municipal de MORENA ha gastado más en cirugías plásticas que en pavimentación de las calles.
Sobre todo, a ninguna autoridad, federal y local, le interesan los pobres, estas evidencias tan incomodas para el recuento oficial de éxitos.
¿Programas populistas? En dos años del gobierno de Mara Lezama, uno bajo la presidencia de su amigo López Obrador, otro con el gobierno de Claudia Sheinbaum, todos los programas sociales existentes, incluidos los estatales, no han disminuido el número de pobres ¿Por qué? ¿Qué ha estado mal?
La realidad nunca atendida es el rezago educativo del 17.4 por ciento, los 49 mil 232 habitantes que no tienen acceso a la salud, más de la mitad de su población, el 55.2 por ciento no tienen seguridad social, el 28.2 por ciento sin acceso a servicios básicos en su vivienda, la tercera parte del total de habitantes sin contar con una alimentación nutritiva y de calidad.
Pobres a perpetuidad, pobres invisibles, pobres de toda pobreza oficial, pobres ignorados, pobres que prueban que los programas asistenciales sirven para nombrar el rancho en Palenque…
