El lunes, Mendoza Sánchez presentó a la presidenta, quizá sin querer, el mejor diagnóstico del descarrilamiento del Interoceánico, que la FGR dejó en el maquinista
Lo pendejo es lo más democrático que hay. No discrimina.
Florestán.
Después de la tragedia del Tren Interoceánico, el 28 de diciembre que dejó catorce muertos y 98 heridos, la Fiscalía General de la República, un mes después, concluyó que la responsabilidad era de un maquinista, un ayudante y un despachador que nada tienen que ver en la conducción del convoy.
Y lo que parecía un asunto cerrado para la FGR, la presidenta Claudia Sheinbaum lo dejó abierto al anunciar la integración de una comisión independiente con especialistas extranjeros para saber la verdadera causa del desastre que no se puede limitar al conductor.
Pero el mejor dictamen del caso lo presentó el director de Banobras, Jorge Mendoza Sánchez el lunes, en la inauguración del tren El Insurgente, cuando dijo sobre el nuevo sistema ferroviario:
El sistema cuenta con tecnología de punta, medidas de seguridad ATO y ATP en trenes, un centro de control, monitoreo, vigilancia y circuito cerrado.
Y pregunto, presidenta: ¿El Interoceánico tenía todos esos sistemas?
Y Mendoza Sánchez siguió:
Protección Civil ha supervisado las instalaciones y protocolos de emergencia. Contamos con un Centro de Control Operativo con la más alta tecnología, desde donde se supervisa en tiempo real toda la operación.
Y vuelvo a preguntar: ¿El transístmico también?
Además, siguió, El Insurgente cuenta con escaleras eléctricas y elevadores, que no funcionan ni en el Metro, videovigilancia, voceo, pantallas informativas, intercomunicadores para usuarios, espacios para personas en sillas de ruedas, embarazadas y de tercera edad. Videovigilancia, aire acondicionado, sistemas de sonorización y voceo y pantallas.
¿Y El Interoceánico?
Por supuesto que no.
El Insurgente, a pesar de su retraso de nueve años, es un tren moderno.
El otro es uno recién estrenado con sistemas, máquinas y vagones de segunda y tercera mano.
Y por eso la tragedia.
El lunes, Mendoza Sánchez presentó a la presidenta, quizá sin querer, el mejor diagnóstico del descarrilamiento del Interoceánico, que la FGR dejó en el maquinista.
RETALES
- REFORMA.- Claudia Sheinbaum extendió ayer el plazo para mandar la iniciativa de reforma político-electoral a todo este mes. Y es que el documento de Pablo Gómez no lo aceptan muchos de los morenistas, no se diga sus aliados;
- BICÉFALO.- En Morena hay dos cabezas, la de Claudia Sheinbaum, representada por Luisa María Alcalde, y la de López Obrador, a través de su hijo Andy. Está claro que la presidenta va a colocar a sus candidatos para 2027, y AMLO va a querer a lo suyos vía el júnior, para lo que no hay espacio; y
- PROYECTO.- Ya en Andy, no será, como quería su papá, gobernador de Tabasco, jefe de Gobierno y presidente. Lo pondrá como diputado para desde ahí buscar ya no el gobierno de la CDMX, sino la presidencia en 2030. Pero la decisión no será suya, sino de la presidenta. Como será en el 27.
Nos vemos mañana, pero en privado.