Nada aporta a la presidenta Sheinbaum que los duros de Morena la coloquen en posición difícil ante EU, como en los casos de injerencia de la embajada de Venezuela o Morales
enero 29, 2026
Morena, controlada por López Obrador, organizó con la embajada de Venezuela en México un evento en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, en el que enlazó por zoom al hijo de Nicolás Maduro, justo el día en que La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York lo acusó por narcotráfico y conspiración.
Mal timing para armar un show de ese estilo, ideado por un asesor de la embajada venezolana, Néstor Ocampo, con el titulo de “Foro Por la Defensa de la Soberanía y Autodeterminación de Venezuela”. Y los asistentes tuvieron que chutarse una soflama de “Nicolasito”.
“Nicolasito” se llama Nicolás Ernesto Maduro Guerra y la Fiscalía lo incluyó formalmente en la acusación por narcotráfico y conspiración contra Nicolás Maduro y Cilia Flores, según parte del expediente, divulgado en Miami el sábado.
“Nicolasito” es señalado por coordinarse con grupos armados y traficantes, uso de aeronaves estatales y participación en operaciones y rutas, uso de contenedores de chatarra y manipulación de puertos, para ocultar envíos de droga a EU.
En el evento organizado en Chiapas, “Nicolasito” hizo una una videollamada, reproducida en pantallas gigantescas, durante la cual pidió el apoyo de México para dar continuidad al régimen chavista, y exigir la libertad de su padre y de Cilia Flores.
Sí: en momentos en que Sheinbaum negocia el T-MEC como última vía de supervivencia económica de la 4T, Morena la expone a presiones de la poderosa ala anticastrochavista de la Casa Blanca: Morena organiza actos en apoyo a Maduro, y en Bolivia la acusan de cobijar aquí a Evo Morales.
Tampoco ayuda a la presidenta que las miradas se posen sobre su gobierno, en el contexto de la desaparación de la escena pública de Evo Morales, y que en Bolivia crezca la versión de que se oculta en México, tras ser acusado de trata agravada de personas por la Fiscalía de Tarija.
El diputado boliviano Edgar Zegarra Bernal aseguró: “Yo quiero afirmar que, según una fuente mía, Evo Morales ya no está en Bolivia, está en México”. El legislador pidió aplicar los mecanismos para dar con el escondite de Morales.
Y el nuevo presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, reabrió las relaciones con EU, por lo cual será dificil que Morales permanezca en su país, ya que su nombre es mencionado en varios procesos judiciales contra narcotraficantes en EU, como El Mayo Zambada y El Pollo Carvajal.
Nada aporta a la presidenta Sheinbaum que los duros de Morena la coloquen en posición difícil ante EU, como en los casos de injerencia de la embajada de Venezuela o Morales. Ya, ayer, tuvo que admitir que “por decisión soberana de Pemex”, fueron detenidos los envíos de petróleo a Cuba.
Con su arrogancia, olvidan que si Sheinbaum se debilita… pierden ellos.
